martes, 25 de febrero de 2014

Melenas

A pedido del público subo la estrenada melena de Daniel Radcliffe (Harry Potter). Una noticia explica que su melena se debe a que caracterizará al personaje de Igor, el asistente del Dr. Frankenstein. 


lunes, 24 de febrero de 2014

Mágicamente


La mente se resiste a olvidar las cosas hermosas, se aferra a ellas y olvida todo lo doloroso, mágicamente anonadada por la belleza. Gioconda Belli


Melenas Indomables

Gal Costa

viernes, 21 de febrero de 2014

Venezuela por Liniers


Que esas mariposas lleguen al corazón de Maduro

Qué va ser de ti lejos de casa, nena

Te dejó sobre el mantel su adiós de papel
te decía que en el alma y la piel
se le borraron las pecas 
y su mundo de muñecas... pasó


Pasó veloz y ligera
como una primavera en flor

Joan Manuel Serrat


miércoles, 19 de febrero de 2014

Capacidad mutua


Creo que la pareja sólo sobrevive rara vez cuando se agrieta su impenetrabilidad, pero también creo que sólo se es pareja cuando se tiene la mutua capacidad de prevenir las grietas a tiempo. Gioconda Belli

La euforia contagiosa


Pensé que ser feliz era una aspiración tan válida como hacer la revolución; que si no tenía la sabiduría para procurarme mi propia felicidad, mucho menos que pudiera salvar el mundo.

(…)En aquella góndola me di cuenta que ya nunca me conformaría con el gozo pasivo o los placeres puramente sensoriales, que para mí ya nada podría competir con la euforia contagiosa de los sueños colectivos. 

Gioconda Belli


martes, 18 de febrero de 2014

El vicio femenino de creerme telépata


Me preguntaba si otra vez tendría que aceptar simplemente la ausencia de futuro, aceptar que el hombre-pareja era una quimera que tendría que perseguir la vida entera. Después de muchos amores, de búsquedas errabundas, de saltos mortales para atrapar la ilusión de paisajes más verdes y nutritivos, al fin había descubierto que cada geografía humana tiene sus precipicios. El reto no estaba en encontrarse, sino en la colonización del territorio como labor amorosa de dos seres imperfectos que se aceptan y acuerdan trabajarse las tierras, tender puentes, y que no se escapan al primer derrumbe o terremoto. La experiencia me brindaba su sabiduría justo cuando más agrietado y resbaladizo era el terreno.

Con Carlos, como con ningún otro, me despojé del vicio femenino de creerme telépata. La empatia exagerada. «Si hago esto, va a pensar esto; si digo esto, va a creer lo otro.» Oficio desgastante e inútil por demás. Con él me arriesgué a ser exactamente quien era. Decir exactamente lo que sentía. Asumir los riesgos de mis emociones. No sé qué día me prohibí actuar pensando cuál sería su reacción. Lo llamaría cuando quisiera, le revelaría cuanto se me pasara por la cabeza. Como un vértigo, al principio, atreverse a desvelar la verdad de las emociones. A las mujeres nos educan desde niñas para complacer. Nos entrenan para ser camaleones de nuestros hombres, adaptarnos a ellos. Si no nos detenemos a tiempo nos despersonalizamos. Reconocer esto me costó mucho dolor y no quería repetirlo. 

 Gioconda Belli