lunes, 15 de febrero de 2016

Día 6: escribí tu pesadilla recurrente





                  Tengo una pesadilla parecida a la que cuenta Aniko; tener un caramelo masticable en la boca y no poder sacármelo ni tragarlo. Varias veces soñé que manejaba un auto, por lo general el de mi papá.  A lo largo de mi vida soñé que chocaba contra un árbol y la última vez, soñé que mi hermana iba de copiloto. Ella sabe manejar; yo no. En el sueño sabía manejar pero se me confundía cuál era el pedal de embrague y cuálera para frenar. Mi hermana me felicitaba porque el auto no se me había quedado  en ningún semáforo. 




"Este disparador forma parte del proyecto mensual “30 días de escribirme”. Cada día durante 30 días compartiré una consigna o disparador corto para que escribas un texto en tu cuaderno, computadora o blog. La idea es que lo uses para entrar en calor la mano y generes el hábito de escribir todos los días. No es necesario empezar con grandes temas ni escribir durante horas. Estos ejercicios están pensados para hacerse entre 15 y 30 minutos, pero cada cual puede usar el tiempo que quiera. Podés ir viendo los disparadores de este proyecto acá. Si querés compartir tu texto en alguna red social, podés usar el hashtag #30díasdeescribirme. También podés publicarlo en los comentarios de este post".

viernes, 12 de febrero de 2016

Regalo "muy rosa" de Viernes

Día 5: escribí el último sueño que recuerdes

D. me enviaba una carta plegada como un origami en forma de barco. Sus palabras cubrían la pequeña embaración enviada desde algún lugar de Colombia. Lo veía a él con el pelo corto como en su última foto de watsap y como lo tenía el primer día que lo ví. Respirando libertad, diluyéndose sin ser visto.


"Este disparador forma parte del proyecto mensual “30 días de escribirme”. Cada día durante 30 días compartiré una consigna o disparador corto para que escribas un texto en tu cuaderno, computadora o blog. La idea es que lo uses para entrar en calor la mano y generes el hábito de escribir todos los días. No es necesario empezar con grandes temas ni escribir durante horas. Estos ejercicios están pensados para hacerse entre 15 y 30 minutos, pero cada cual puede usar el tiempo que quiera. Podés ir viendo los disparadores de este proyecto acá. Si querés compartir tu texto en alguna red social, podés usar el hashtag #30díasdeescribirme. También podés publicarlo en los comentarios de este post" palabras de Aniko.

Regalo de Viernes

Retornados * Cristina Eseiza

 "Me vi a mí misma como si viniera de allí, silenciosa y atragantada de pena, retornando del pasado reciente y del fracaso de siglos".

Para leer el cuento completo ir a viajeraeditorial

miércoles, 10 de febrero de 2016

Día 4: exponé una de tus obsesiones

Mis obsesiones son:
  • No saber qué hacer cuándo estoy de vacaciones en esta ciudad enorme
  • Sacarme la pielcita que sobresale de alguno de mis dedos de la mano, me suele suceder más seguido en el meñique.
  • Contestar todo los mensajitos de watsapp agregándole tres emoticones al final
  • Que haya una completa, total y paralizante armonía en el ambiente en el que estoy.

La armonía, que gran peso para cargar sobre los hombros. Porque el conflicto llegará, y dejarlo para más tarde no sirve de nada. Mi error está en creer que no existe posibilidad de conflicto y no por ser pesimista, hay que admitir que la posibilidad está. Aceptar el conflicto y afrontarlo, hacer le pregunta, salir de mi mente y saber que el mar está lleno de olas por atravesar.



"Este disparador forma parte del proyecto mensual “30 días de escribirme”. Cada día durante 30 días compartiré una consigna o disparador corto para que escribas un texto en tu cuaderno o blog. La idea es que lo uses para entrar en calor la mano y generes el hábito de escribir todos los días. No es necesario empezar con grandes temas ni escribir durante horas. Estos ejercicios están pensados para hacerse entre 15 y 30 minutos, pero cada cual puede usar el tiempo que quiera. Podés ir viendo los disparadores de este proyecto acá.








martes, 2 de febrero de 2016

Ciclo

Conectar con el ritmo propio es lo que nos demuestra cuan cíclicas somos. La rutina diaria no suele estar teñida de nuetras necesidades físicas. Las mujeres tenemos quizás el privilegio de que cuando nos viene el período, se lleva nuestra atención y energía, el cuerpo grita descanso. 

Escuchemos lo que pide nuestro cuerpo y nuestro corazón, para encontrar esa flexibilidad dentro de lo posible en nuestra vida diaria. 

¿De qué tenés ganas hoy?