jueves, 6 de febrero de 2020

"Me quiero ir a casa"

"Me quiero ir a casa".

Esa frase se le posa en los labios sin pensarlo. Brota, nace, crece.

Puede estar en su casa, en la habitación donde duerme (que fue también la de toda su infancia) y mumurar esa oración, ese pedido.

Lo cual habla de: ¿cierto sentimiento de inseguridad, de abandono, de rechazo, de miedo?

¿Cuál es la génesis de esa frase?

Desde chica sintió ese condicionamiento femenino a agradar y un ahogo en el clima familiar que le dificultaba soltarse y como mecanismo de defensa aprendió a retrotraerse, a desconectarse del afuera, a cuidar sus palabras porque podían ser usadas en su contra. Esa jaula, la ahogó, le impidió volar por un tiempo.
Hasta que un día vio que la llave para salir de su cárcel estaba en su mano; primero abrió la reja, la ventana, dejando entrar al sol y de su mano al primer amor romántico.
Bel Vaucelles





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